¿Buscas algo? Encuentralo aquí:

sábado, 9 de agosto de 2008

Todo está en tu cabeza - Parte 1


"La mente sobre la materia", "Mente sana en cuerpo sano" y otras frases por el estilo toman un nuevo sentido para nosotros en la actualidad.

"Nuestras limitaciones y nuestro éxito se basan muy a menudo en las expectativas que tenemos de nosotros mismos. Lo que la mente piensa obsesivamente, el organismo lo convierte en realidad". — Denis Waitley

Se estima que tenemos aproximadamente 65,000 pensamientos cada día. Noventa y cinco por ciento de esos pensamientos son los mismos pensamientos que tuvimos ayer, y antier y el día anterior a ese. La mayor parte de los pensamientos que tenemos, ya sean positivos o negativos, producen respuestas respuestas físicas específicas. Tiene sentido si ponemos atención a lo siguiente.

Antes de que nos introduzcamos en la ciencia y cosas específicas necesarias para pensar la manera de obtener resultados más acelerados, quiero convencerte totalmente de que el éxito empieza y acaba "entre tus orejas" -en el cerebro-. Si tienes cualquier duda en lo que se refiere a la validez de este argumento, sigue leyendo.

Pongamos como ejemplo la relación entre la Mente y el hecho de Adelgazar.

Se han hecho estudios para descubrir si la relación entre el ejercicio y la salud es regulada por la mente. Ochenta y cuatro mucamas trabajando en siete hoteles diferentes fueron evaluadas para ver como el ejercicio afectaba distintas variables fisiológicas de su salud.

Se creo un grupo de control al que se le informó que el trabajo que realizan -limpiar las habitaciones del hotel- es un buen ejercicio y satisface las recomendaciones generales de los médicos acerca de la actividad física necesaria para llevar un estilo de vida en saludable -esto, desde luego, no es cierto-. Se les hicieron llegar ejemplos de como su trabajo se convierte en ejercicio.

Al otro grupo, no se le proporcionó esta información. Aunque el comportamiento real no cambió, cuatro semanas después de la intervención, el grupo que fue informado se percibió haciendo significativamente más ejercicio que antes. Como consecuencia, comparados con el grupo no informado, demostraron una disminución en cuanto al peso, la presión sanguínea, grasa acumulada, diámetro de la cintura, y su índice de masa corporal. Estas mujeres pensaron que se ejercitaban y consecuentemente perdieron peso, a pesar de que estaban sin hacer nada fuera de lo ordinario en absoluto.

Sorprendente, ¿verdad?

Pues aún queda mucho más por leer...