¿Buscas algo? Encuentralo aquí:

lunes, 4 de agosto de 2008

Meditación

Hagamos un poco de referencia...
Según la enseñanza de El Bhagavad Gita, el término meditación, tal y como se entiende en la cultura oriental, no se refiere a reflexión o pensamiento profundo (sentido comúnmente aceptado en Occidente), sino exactamente todo lo contrario. Por meditación se entiende la eliminación total de cualquier tipo de pensamiento, mediante la concentración de la mente en un solo punto,
como pasivo observador, sin calificar, enjuiciar ni deducir nada.
Se puede observar que todo lo que tiene poder de atraer y absorber nuestra atención nos produce paz y satisfacción, como consecuencia inmediata del acto de concentración mental. Todo el mundo practica simulacros de meditación de un modo consciente o inconsciente; desde hacer
«ganchillo» hasta contar ovejitas antes de dormirse, desde cantar todo el día mentalmente
una misma canción, hasta gritar repetidamente un mismo sonido cuando nos hacemos daño, para evitar, intuitivamente, que nuestra conciencia ponga su atención en la sensación de dolor.

La concentración mental reporta un ahorro de actividad inútil. El agotamiento experimentado
al final de la jornada diaria es debido, en su mayor parte, al gran volúmen de actividad mental que desarrollamos, a veces necesaria y, bastante a menudo, innecesaria e involuntaria.

Para producir cualquier pensamiento, para desarrollar cualquier proceso de cálculo o razonamiento, nuestro cerebro consume una cierta cantidad de energía vital, ya que sólo gracias a ella se hace posible el proceso del pensamiento. Tratando de estar tan sólo un minuto, sin pensar absolutamente nada, se puede comprobar fácilmente qué vano es nuestro esfuerzo por conseguirlo. Por el contrario, muchos pensamientos nos asedian continuamente en diferentes direcciones, sin ningún orden ni control, ajenos a nuestra voluntad y a pesar de no desear producirlos. Esto da idea de cuantos cientos y cientos de pensamientos innecesarios ocupan nuestra mente durante el día, manteniendo nuestro cerebro y sistema nervioso en continuo trabajo y desgaste inútil.

Aquí es donde la meditación cumple perfectamente su papel. Cuando no tenemos nuestra mente ocupada en resolver algo concreto, necesitamos un punto que tenga el poder de absorber nuestra atención y concentrarla ahí, para experimentar paz y relax.

De este modo aumentamos nuestra capacidad de rendimiento en nuestro quehacer diario, que en consecuencia deja de ser una tarea desagradable, convirtiéndose en un foco de satisfacción.
Si además queremos experimentar paz constante, necesitamos un punto de concentración constante, que siempre esté con nosotros, y utilizable en cualquier circunstancia.
Y esto solo es simplemente esta Vibración Primordial que, morando en nuestro interior, nos da la vida, acompañándonos en todo tiempo y lugar a través de todo tipo de situaciones hasta el momento en que ésta abandona el cuerpo físico, circunstancia que ocasiona la muerte.

Esta Vibración Primordial se manifiesta por sí sola dentro de todo lo que existe y es la Realidad Ultima, soporte de toda la creación, siendo el ser humano el último eslabón de la cadena evolutiva ascendente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante lo que has puesto sobre la meditacion, en el occidente somos incansables buscadores de la paz interior, mas no sabemos de el porque el oriente vive en tanta paz, y lo que pasa es que ellos cuidan su entorno, alimentacion, y cuero a lo que un occidental no, uno vive en trafico, smog, precion, parrandas y ellos apesar de que tienen lo que toda urbe viven en calma ya que en varias casas mas del 50% es naturaleza y respeto mutuo ya que es un lugar donde respetan a la gente mayor y que yo siempre he admirado eso.

Anónimo dijo...

Leí con toda atención lo que has escrito y, desde luego, cumplió su cometido (me hizo meditar).
En realidad no se si lo plasmado es esencialmente científico o práctico o esotérico o sicológico o religioso o puramente mental, que ya es decir, o la suma de todo, en fin que lo que si saco en conclusión y me queda muy claro es que, a mi entender, es una verdad categórica.
Deberíamos reflexionar, perdón, aquí debo decir meditar para estar en sintonía, que nuestra mente nos da la posibilidad de adueñarnos del mundo o ser esclavos de él. Nosotros elegimos.
Y como tema de meditación, me permito, por no decir me tomo la libertad o, más claro aún, entrometerme en tu página, exponer que: conceptos como "el éxito y la felicidad" no dependen de lo que obtengas, en realidad dependen de lo que das y la sabia conformidad con la que aceptes lo que obtienes.
Por lo tanto, te deseo un rotundo éxito en esta empresa y te auguro una ilimitada felicidad.